La justicia climática y el petróleo venezolano.

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Prof. Dr. Carlos E. Daly



Conceptualmente, la justicia climática es una forma de definir al calentamiento global como un problema que va más allá del tema ambiental, un desajuste de la naturaleza, y que se ubica en el plano de lo justo, de lo políticamente conveniente.
De esta manera, es una problemática que escapa a las conductas individuales o a los intereses particulares y se ubica en el plano del interés común.

De igual manera, la justicia climática es una manera de establecer una relación directa entre las causas y efectos del calentamiento  global con los derechos ambientales, derechos humanos, y si se quiere, de la igualdad de las personas ante la ley.
Así las cosas, puede afirmarse que los países que más contaminan la atmósfera son aquellos que más emiten agentes, ya sea materia o formas de energía, y cuyo origen fundamental es la producción industrial, la deforestación y el uso de pesticidas, entre otros. Pero, con mayor énfasis, la quema de la combustibles en los procesos de producción a gran escala como la que ocurre ocurre en las economías  de mayor desarrollo económico.
En esos procesos productivos, la emisión de dixodido de carbono, metano y carbono negro provienen, fundamentalmente, de los combustibles fósiles y, principalmente, agravan el calentamiento global y produce importantes consecuencias sobre los sistemas físicos, bilógicos y humanos en el planeta tierra.

Queda claro que en el consumo de combustibles fósiles reside gran parte de la responsabilidad de la contaminación atmosférica y del cambio climático en general.
En consecuencia, bien vale preguntarse: a quién corresponde responder por la emisión de los gases de efecto invernadero que ocasionan el calentamiento global?
Dos respuestas saltan a una pregunta tan crucial. Los países de bajo desarrollo económico señalan, bajo cierta lógica, a los países industrializados y a algunos países en vías de desarrollo como China, por ejemplo, como los causantes de los altos niveles de contaminación atmosférica que asolan a la tierra. En ciertos casos, la argumentación va más allá, y argumentan estas naciones que es un hecho histórico pues en la revolución industrial del siglo XIX, fueron estos mismos países quien cargaron con todo el esfuerzo económico en el suministro de materias primas, y en mano de obra, para que alcanzar el desarrollo industrial y, por ende, que el desarrollo económico fuera posible. De nuevo, pues, los países no desarrollados se encuentran en el mismo posicionamiento  que hace dos siglos desde el punto de vista geopolítico.
Desde una perspectiva diferente, vocero/representantes de países industrializados argumentan que les corresponde a los países productores de combustibles fósiles acarrear con esa responsabilidad, debido a que son los propietarios- socios de las empresas transnacionales que explotan los hidrocarburos y por tanto contaminan la atmósfera.
Pero, la justicia climática de esos voceros/representantes de países va más allá, y señalan a los países productores de petróleo de mayor gravedad API como los más comprometidos con la contaminación global, como sería el caso de Venezuela. 
 
El 22/01/2026,   https://es.euronews.com  publicó un artículo que lleva por título "La industria petrolera venezolana: una bomba a punto de estallar", firmado por Andrea Barolini, en el que se culpa a Venezuela como país productor/exportador de petróleo a punto de reingresar al mercado internacional de los hidrocarburos, por aportar petróleo crudo de alta densidad y por tanto muy contaminante, y de suministrar cantidades muy altas en razón de disponer de las reservas de petróleo más altas del mundo.
Podría esto tomarse esto como un criterio para aplicar la justicia climática a escala internacional ?
Evidentemente que no.
Como ya ha sido dicho, y sobre esto no hay discusión alguna, los grandes contaminantes del planeta son los países industrializados, es decir, las naciones más desarrolladas y ricas en todo el mundo. Nos referimos a un grupo de naciones que no pasa de 30 países, y si le agregamos otros países que son muy contaminantes pero no son desarrollados como China, y algunos países como los BRICs, tenemos  identificadas a las naciones que verdaderamente contaminan y degradan el ambiente.
Pero, en aras de la justicia climática, bien vale interrogarse acerca de si es posible establecer diferencias claras y tajantes entre los paises petroleros que exportan petróleo de baja densidad y los que exportan petróleo de alta densidad? Nos referimos a establecer parámetros en términos de contaminación ambiental y su respectiva contribución a agravar el cambio climático.
Efectivamente, el petróleo es una materia prima fundamental para el desarrollo industrial, y mientras no haya una energía limpia suficiente para reemplazar a la energía basada en los combustibles fósiles habrá que sustentar  la dinámica industrial en el petróleo. 
Finalmente, considero que no se puede imponer a cada país los bienes y servicios que pueden llevar a los mercados, siempre y cuando sean productos legalmente válidos,  es decir, bienes aceptados en las transacciones ordinarias de bienes y servicios en los mercados. Exportar petróleo no es un delito, al contario, su venta en los mercados internacionales debe entenderse como suministrar una materia prima cuyo propietario es poseedor de una gran riqueza, riqueza que requirió miles de años para su conformación en el subsuelo del cual es propietario en plena soberanía.
La economía verde requiere del esfuerzo y contribucíon de todas las naciones, y no solamente de los que venden petróleo.

 















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