Decrecimiento poblacional y caida en la tasa de natalidad: la demografía en negativo de los Estados Unidos.
Decrecimiento poblacional y caída en la tasa de natalidad: la demografía en negativo de los Estados
Unidos.
Prof. Dr. Carlos E. Daly
Los cambios demográficos a escala global están a la orden del día, su dinámica y evolución generan inquietudes acerca de la transición que ocurre en la población humana. Envejecimiento, tasa de natalidad y mortalidad, desplazamiento rural-urbano y migraciones internacionales son variables cuyo comportamiento impacta al crecimiento económico y genera desequilibrios sociales de cierta envergadura.
En el caso de los Estados Unidos, datos recientes revelan tendencias que preocupan a las autoridades nacionales y exigen soluciones para enfrentar el futuro inmediato. Nos referimos, en particular, a las cifras relativas a la baja en la tasa de natalidad y al decrecimiento poblacional que se viene a juntar a la problemática que tiene que ver con las migraciones internacionales y se agrega al conjunto de decisiones en materia de política demográfica que caracterizan a la reciente toma de decisiones actualmente vigentes en los Estados Unidos.
Nos referimos, antes que nada, al crecimiento poblacional. Según estimaciones muy recientes de la Oficina del Censo de los Estados Unidos (United States Census Bureau), la tasa de crecimiento de la población se redujo 0.5% entre julio de 2024 y junio de 2025. Vale resaltar que en términos históricos el único momento en que se detectó una baja similar en la dinámica de la población de ese país fue en 1918 cuando se verifica una coyuntura en la que se asocian los fallecimientos provocados por la Primera Guerra Mundial, la pandemia de la llamada Gripe Española, y la combinación de ambos factores. Esa disminución sólo alcanzó al 0.06% de la población de aquel momento. Posteriormente, con el Cpvid-19 se registró un crecimiento poblacional de 0.2% a consecuencia del impactante aumento de la mortalidad y también porque a consecuencia de la epidemia que sacudió al mundo entero, se redujeron significantemente los flujos migratorios.
En 2025 y en los que va de este 2026, según Christine Hartley, alta funcionaria de la Oficina del Censo de los Estados Unidos, ello se debe a la caída de las migraciones internacionales netas (inmigrantes-migrantes), las que han experimentado una significativa reducción pasando de 2,7 millones (2023-2024) a 1,3 millones (2024-2025).
Esto se debe, como bien se sabe, a las políticas migratorias aplicadas desde la llegada al gobierno de D. Trump caracterizadas por detenciones y deportaciones de inmigrantes ilegales, suspensión de beneficios otorgados por gobiernos anteriores llamadas también las protecciones temporales, así como a la persecusión interna en los diferentes Estados de la Unión. El efecto inmediato de esta política migratoria ha sido de una migración internacional neta negativa, es decir, que hay una mayor la cantidad de personas que salen del pais que las que ingresan, lo cual se traducirá en una desaceleración del empleo y, probablemente, en un menor crecimiento económico. Y a mediano y largo plazo, la población norteamericana será menor y más envejecida.
Por el lado de la natalidad, según afirma Sabrina Tavernise (The New York Timen en español, edición del 01/02/2026), la tasa de natalidad ha caído a su nivel más bajo de la historia. Las causas de este fenómeno obedecen a que han ocurrido cambios importantes por parte de las mujeres en abordar la problemática de la procreación y sus efectos sobre la tasa de natalidad. En este sentido, asegura S. Tavernise, los mayores descensos se produjeron entre las mujeres más jóvenes, quienes tienen menos probabilidades de querer o poder mantener a un bebé.
Esos cambios vienen acompañados de determinaciones femeninas como por ejemplo que las mujeres con estudios universitarios son más propensas a postergar la procreación si se les compara con mujeres de la misma edad pero con menor nivel educativo. Otra modificación que se verifica es que, desde el punto de vista cuantitativo, las mujeres de 30 años no tienen hijos, y, que una mujer estadounidense a principios de sus 40 tiene actualmente más probabilidades de dar a luz que una adolescente.
Visto en su conjunto, los Estados Unidos son el tercer país más poblado del mundo, con una población de alrededor de 340.102.000 personas, y por las tasas de crecimiento de la población que hemos mencionado al principio de este artículo, su incremento anual se ubica en alrededor de 3.088.000 personas, y en términos de cantidad de inmigrantes y con los datos mencionados, se ubica en el lugar 39 a escala planetaria en términos porcentuales.
Basta ver como las políticas demográficas seguirá su curso, pues, al igual que países más desarrollados, los desajustes poblacionales ameritan la mayor consideración de cara a las perspectivas económicas que estas economías requieren.
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